La ansiedad es un estado emocional alterado, producto de un miedo o conflicto emocional que nos hace sentir en peligro o amenaza. Se vuelve una preocupación constante, a veces sobredimensionada y otras, irreal. Los sentimientos de “impotencia” se agudizan y se cree que el conflicto que detona la ansiedad no se va a resolver. A veces lo hacemos consciente, otras no. La ansiedad viene acompañada de síntomas somáticos que nos generan palpitaciones, cefaleas, sensación de encierro, entre otro, así como cambios en las relaciones sociales, estados anímicos de tristeza, ira, abatimiento, entre otros. El trastorno se agudiza y como consecuencia afecta nuestra salud mental, emocional, física y social.

Consideraciones:

  • Sentimientos de no poder controlar su preocupación

  • Puede estar detonada por traumas o heridas del pasado que no se elaboraron y se activan repentinamente

  • La automedicación, la exposición a factores estresores que la activan y no se trabajan conscientemente, las adicciones en general incentivan este trastorno

  • Si dura más de seis meses, se trata de un trastorno que deben ser tratados clínicamente

Síntomas:

Inquietud. Cansancio, agotamiento. Falta de concentración. Irritabilidad. Tensión muscular. Opresión respiratoria. Trastornos del sueño. Angustia. Tristeza. Palpitaciones.

Mindfulness:

Las terapias de conciencia plena, meditación mindfulness, relajación, ejercicios de respiración profunda y ejercicios en general, son de utilidad, sobre todo, en los casos en los que se puede alcanzar a eliminar el pensamiento irreal por una estrategia más realista para resolver determinados problemas.

Si requieres información para tratar este tema escribe a contacto@juliodieztesta.com