El niño interior herido, las heridas que dejan huella
¿Por qué está herido el niño interior? El niño interior es una construcción simbólica que representa la parte más sensible, vulnerable y auténtica de nuestro ser. Es la huella emocional de nuestra infancia, guardada en la memoria corporal, en las estructuras cerebrales límbicas, y en el inconsciente. No es un “recuerdo bonito”, es una dimensión viva que sigue activa hoy. Está herido porque muchos de nosotros crecimos en entornos que no sabían sostener la emocionalidad, que premiaban la obediencia por encima del ser, que invalidaban el llanto, la rabia, el miedo, y que no supieron vernos en nuestra necesidad genuina de ser amados tal como éramos. La herida no es necesariamente producto de grandes traumas visibles. A veces es la acumulación sutil de silencios, de indiferencia, de expectativas ajenas, de estar solos en nuestra emoción. La herida es la desconexión: cuando para sobrevivir, tuvimos que dejar de ser quienes éramos. ¿Cómo nos afecta de adultos? Desde la neurociencia, sabemos que el cerebro infantil no está del todo desarrollado para regularse emocionalmente. Depende de la figura cuidadora para aprender a autorregularse. Si en lugar de regulación recibió abandono, crítica o invalidez emocional, se formaron circuitos de defensa —no de confianza. De [...]

















